El Gobierno indio ha paralizado el despliegue de Starlink en el país a pocos meses de la salida a bolsa de SpaceX, según informa Bloomberg. La decisión responde al acceso no autorizado al servicio desde Irán, un mercado donde SpaceX carece de permiso legal para operar, lo que ha despertado dudas en Nueva Delhi sobre su capacidad real de controlar la red.
SpaceX obtuvo licencia para operar en India en 2025 tras años de lobbying, y ya había alcanzado acuerdos con operadores locales, como una alianza con Airtel, para cumplir los requisitos de almacenamiento de datos y seguridad impuestos por las autoridades. Sin embargo, fuentes anónimas citadas por Bloomberg señalan que el Ejecutivo indio teme no poder ejercer control efectivo sobre la red tras el episodio iraní.
La situación complica la estrategia financiera de SpaceX: el valor de Starlink depende del número de países en los que puede ofrecer servicio, dado que el coste de la infraestructura global es fijo y los ingresos dependen de la base de suscriptores. Los documentos de la OPV muestran además una ralentización del crecimiento de clientes de Starlink.
Lauren Dreyer, vicepresidenta de operaciones de Starlink, negó la paralización en redes sociales y aseguró que las conversaciones con India siguen activas. No es la primera vez que el control de Musk sobre la red genera fricciones geopolíticas: Ucrania perdió acceso a Starlink en 2022 tras una orden del empresario, y las negociaciones con Taiwán están estancadas por sus declaraciones sobre la isla y la negativa a colaborar con socios locales.
