Investigadores de la Universidad de Kobe, en Japón, han logrado imprimir color estructural utilizando una impresora de inyección de tinta, un avance significativo en la tecnología de impresión. El color estructural, a diferencia de los pigmentos tradicionales, se produce a través de la interacción de la luz con nanoestructuras, ofreciendo colores vibrantes y duraderos. El equipo desarrolló una tinta innovadora basada en nanopartículas de silicio de Mie, que interactúan con la luz para generar colores específicos. Un desafío inicial fue la agregación de las partículas al secarse la tinta, problema que resolvieron recubriendo las nanopartículas con una capa de sílice de bajo índice de refracción para evitar la agregación sin afectar la coloración. Esta técnica permite imprimir imágenes en superficies planas y tridimensionales con una resolución de hasta 125 puntos por pulgada, generando patrones multicolores con asimetría óptica ajustable, es decir, diferentes colores según la incidencia de la luz. Las posibles aplicaciones incluyen imágenes anticontrafacción, ventanas inteligentes, pantallas y obras de arte duraderas, incluso la creación de imágenes invisibles en pantallas apagadas. La investigación, publicada en Advanced Materials, abre la puerta a la producción a gran escala de color estructural y a la creación de sistemas multifuncionales.
