Un equipo internacional liderado por la Universidad de Sídney (Australia) ha identificado por primera vez el origen de las llamadas «transitorias de radio de largo período» (LPT), señales periódicas procedentes del espacio cuya naturaleza física permanecía sin resolver. El hallazgo se publica tras un rastreo del cielo con el radiotelescopio ASKAP, que permitió estudiar en detalle el objeto ASKAP J174508.9-505149, apodado la «piedra Rosetta» de estos fenómenos.
Las observaciones espectroscópicas confirmaron que la fuente es un sistema binario formado por una enana blanca y una enana roja de clase M6, con un período orbital de aproximadamente 1,368 horas, casi idéntico al de 1,345 horas con el que se repiten los pulsos de radio. La enana blanca, del tamaño de la Tierra pero con una masa comparable a la del Sol, atrae gas de su compañera, lo que genera emisiones de rayos X detectadas por el satélite Einstein Probe de la Academia de Ciencias de China, con un período de 1,32 horas.
Los datos indican que las ráfagas de radio y los rayos X se producen en regiones distintas del sistema: la señal de radio se origina en la zona de interacción entre los campos magnéticos de ambas estrellas, mientras que los rayos X proceden del gas acretado y calentado. La investigación descarta así la hipótesis principal basada en magnetars de rotación ultralenta y aporta la primera evidencia directa de un proceso de acreción en una binaria de este tipo. Los autores prevén nuevas observaciones en radio, óptica y rayos X para esclarecer el mecanismo exacto que genera las LPT.
