Investigadores de la Universidad de Utah identificaron mediante secuenciación de ADN que una sola especie de hongo, Lanmaoa asiatica, provoca las denominadas alucinaciones liliputienses, visiones de pequeñas figuras humanas que interactúan con el entorno físico siguiendo las leyes físicas normales. El hallazgo, publicado el 5 de junio de 2026 en la revista Mycologia, se basa en muestras recogidas en el suroeste de China (Yunnan) y en el norte de Filipinas, donde comunidades locales consumen la especie como alimento tradicional —conocida como "Jian shou qing" en Yunnan y "Sedesdem" entre los indígenas del norte de Filipinas— y reportan el mismo fenómeno cuando el hongo se cocina de forma insuficiente.
Los análisis descartaron la presencia de cualquier compuesto psicoactivo conocido, incluida la psilocibina. Los autores concluyen que las alucinaciones, descritas durante casi un siglo en Papúa Nueva Guinea, China y Filipinas, tienen una base bioquímica común y no son un mero fenómeno sociocultural, como se sospechó tras los estudios fallidos de los años cincuenta y sesenta —incluido el envío de muestras a Albert Hofmann—. Las visiones, que afectan a cerca del 90% de quienes consumen el hongo mal cocinado, suelen incluir docenas o cientos de figuras de entre 3 y 30 centímetros con detalles sorprendentes.
El equipo secuenció el genoma de 53 especímenes del género Lanmaoa y descubrió 17 especies, cuatro de ellas nuevas para la ciencia. L. asiatica es la única especie psicoactiva del grupo. El siguiente paso es aislar el compuesto desconocido responsable de los efectos, que podría servir como herramienta para investigar alucinaciones asociadas a la demencia, la degeneración macular o el síndrome de abstinencia alcohólica.
