Una investigación publicada por el Museo Británico ha resuelto el misterio del pecio localizado en 1994 en la bahía de Salcombe, en Devon: se trata del Dom van Keulen, un mercante holandés que zarpó de Marruecos en otoño de 1633 con destino a los Países Bajos y que naufragó frente a la costa sur de Inglaterra tras una vía de agua provocada por el mal tiempo. El hallazgo lo confirmó el historiador Ian Friel tras revisar documentos del Archivo Nacional británico, y aparece recogido en un libro coeditado por Dave Parham, profesor de la Universidad de Bournemouth.
El barco transportaba 150 sacos de goma arábiga, 64 de salitre, 320 pieles de cabra y 9.000 ducados de Berbería (monedas de oro marroquíes). La tripulación sobrevivió y, según Parham, la mayor parte del cargamento se recuperó en el siglo XVII, aunque más de 400 monedas y otras piezas —un cuenco, una cuchara de peltre, joyas de oro, una pesa con forma de pez, un sello, cerámica y una pieza fundida con forma de dedo— quedaron en el fondo, a unos 18 metros de profundidad. Los restos, de 30 metros de eslora con cañones y anclas, se conservan en el Museo Británico.
El pecio documenta el activo comercio holandés entre los siglos XVI y XVII con el África Occidental y aporta contexto sobre la riqueza de los sharif saadíes y el tráfico de oro que conectaba Marruecos, Países Bajos y Gran Bretaña.
