El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) proyecta renovar su contrato con una filial del gigante de intermediación de datos Thomson Reuters por un valor de hasta 25 millones de dólares anuales durante cinco años, según un documento publicado el martes en el registro federal de contratos. El acuerdo, que multiplica con creces el precio del anterior (24 millones por cinco años), responde a una demanda «multiplicada» de datos orientados a identificar «menores no acompañados» y a personas vinculadas a «cualquier tipo de fraude de fondos públicos», en el marco de la llamada «misión repriorizada» de ICE.
El Departamento de Seguridad Nacional sostiene que Thomson Reuters Special Services (TRSS) es «el único contratista» capaz de monitorizar de forma continua hasta un millón de personas y entidades mediante alertas en tiempo real y puntuación de riesgo. El contrato mantiene el acceso de ICE a bases de datos propietarias como CLEAR (registros públicos y datos de lectores de matrículas de Vigilant Solutions, ahora propiedad de Motorola), CABS (alertas sobre encarcelamientos recientes y localizaciones) y Westlaw (registros judiciales). Incluye también funciones de evaluación de riesgos y una categoría no definida de «alerta académica».
La identificación de menores no acompañados es competencia habitual del Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS), no de ICE. Un empleado del Gobierno explicó a WIRED que la nueva herramienta se usará para investigar a los patrocinadores de esos menores, una función que antes correspondía a la Oficina de Reasentamiento de Refugiados (ORR). Organizaciones como Kids in Need of Defense (KIND) advierten de que los nuevos requisitos ya han reducido el número de patrocinadores y prolongado la detención de los menores.
