Una carta inédita del exdirector interino de ICE, Todd Lyons, fechada el 21 de abril y obtenida en exclusiva por NPR, revela que la agencia recopila "información biométrica y biográfica esencial" sobre personas presentes en protestas donde se sospecha conducta criminal, incluso si nunca fueron detenidas. Lyons negó la existencia de una base de datos de manifestantes o de "terroristas domésticos", pero admitió que ICE mantiene registros oficiales de individuos sospechosos de interferir con sus operaciones o de representar un riesgo para la seguridad de sus agentes.
El caso que destapó la controversia involucra a Xenia Pantos, terapeuta ocupacional de Portland (Maine), y su esposa Carly Williams, quienes afirman que un agente del DHS llamó a Williams para advertirle que su cónyuge sería incluida en una lista de vigilancia de terrorismo doméstico por detenerse a observar una operación migratoria.
Expertos en libertades civiles consideran que la carta es la confirmación oficial más clara de que ICE recopila y conserva rutinariamente datos de manifestantes y observadores no detenidos. Rep. Maxwell Frost (D-Fla.) y otros 11 congresistas demócratas habían solicitado aclaraciones a DHS en febrero. Observadores en Minnesota y Tennessee han reportado que agentes federales fotografiaron sus rostros y matrículas, y algunos perdieron su estatus de Global Entry tras interactuar con agentes migratorios.
