Las acciones de IBM perdieron alrededor de una cuarta parte de su valor bursátil en la jornada del martes, el peor resultado en un solo día desde la salida a bolsa de la compañía hace casi 111 años. El desplome fue provocado por la publicación extraordinaria de cifras preliminares del segundo trimestre, que no cumplieron las expectativas del mercado. El consejero delegado, Arvind Krishna, explicó en una carta abierta a los accionistas que la demanda de mainframes fue inferior a la prevista, con una caída del 7 % en la facturación de la división de infraestructura, lastrada por la "chipflation" derivada del boom de la IA. Los clientes, anticipando nuevas subidas de precios de servidores y almacenamiento, adelantaron compras y pospusieron pedidos de grandes sistemas. El área de software creció un 5 %, impulsada por Red Hat (+11 %), y la facturación total subió un 1 % hasta 17 200 millones de dólares. El beneficio bruto bajó a 9 900 millones y el beneficio antes de impuestos de operaciones continuadas cayó un 4,5 %, hasta 2 500 millones. La contabilidad trimestral no está cerrada y las cifras definitivas se publicarán el 22 de julio.
