IBM celebrará su conferencia anual de computación cuántica entre el 11 y el 13 de noviembre, donde presentará su nuevo itinerario tecnológico y los últimos avances hacia la ventaja cuántica. La compañía estadounidense ha confirmado que el procesador cuántico Kookaburra estará incluido en esta presentación, un hito crucial para su estrategia de hardware. Este chip no es un lanzamiento aislado, sino el componente fundamental para construir Starling, el ordenador cuántico tolerante a fallos que IBM planea tener operativo en 2029.
La relevancia de Kookaburra radica en su arquitectura, que integra por primera vez una unidad de procesamiento lógico y una memoria cuántica en un mismo módulo. Esta integración permite almacenar información cuántica codificada de forma que facilita la detección y corrección de errores, mientras que la unidad lógica permite manipular dicha información sin destruir la protección. Esta combinación es esencial para resolver la dificultad de ejecutar operaciones lógicas sobre cúbits cuánticos sin comprometer su coherencia.
Además, el procesador Kookaburra es un paso clave hacia la implementación de cúbits lógicos, que son la herramienta ideal para superar la sensibilidad al ruido de los cúbits físicos. Cada cúbit lógico se construye sobre varios cúbits físicos con redundancia, lo que permite detectar y corregir errores. IBM asegura que ha resuelto el problema de la impracticabilidad histórica de implementar un único cúbit lógico inmune a errores, una solución que permitirá a Starling aglutinar 200 cúbits lógicos para ejecutar 100 millones de operaciones cuánticas.
