Un proyecto de ley en Washington que buscaba regular el consumo energético e hídrico de los centros de datos de inteligencia artificial ha sido bloqueado por la intensa presión del sector tecnológico. La legislación, House Bill 2515, pretendía obligar a estas instalaciones a utilizar energía limpia y reducir su consumo durante los picos de demanda, con el objetivo de proteger a los consumidores de aumentos en las tarifas de electricidad y evitar apagones. El estado alberga aproximadamente 126 centros de datos de IA, los cuales consumen millones de galones de agua dulce diariamente para refrigeración, lo que está agotando los recursos hídricos locales y aumentando el riesgo de cortes de energía. Expertos advierten que estos centros de datos podrían convertirse en los mayores consumidores de energía en el noroeste del Pacífico, permitiendo a las empresas tecnológicas controlar el acceso a energía barata y perjudicar a los ciudadanos. La derrota del proyecto de ley deja a la población vulnerable a mayores costos de servicios públicos y un mayor riesgo de apagones, mientras que la industria de la IA continúa beneficiándose de condiciones favorables.
