Un nuevo estudio revela que la adopción de inteligencia artificial (IA) está impulsando la productividad laboral en las empresas europeas, pero los beneficios no se distribuyen de manera uniforme. La investigación, realizada por Iñaki Aldasoro y su equipo, analizó datos de más de 12.000 empresas europeas y encontró que la adopción de IA aumenta la productividad laboral en un 4% en promedio. Sorprendentemente, el estudio no encontró evidencia de que la IA esté provocando pérdidas de empleo a corto plazo, sino que más bien está complementando el trabajo humano y permitiendo una mayor eficiencia.
Sin embargo, el estudio también destaca una paradoja: si bien los niveles de adopción de IA son similares entre la Unión Europea y Estados Unidos, existen disparidades significativas. Las empresas más grandes y las ubicadas en países financieramente desarrollados (como Suecia y los Países Bajos) adoptan la IA a tasas más altas que las empresas más pequeñas y las de países con menor desarrollo financiero (como Rumanía y Bulgaria). Además, los beneficios de la IA se concentran en las empresas más grandes, lo que podría exacerbar las brechas de productividad entre empresas y regiones. El estudio sugiere que para maximizar los beneficios de la IA en Europa, es crucial abordar las barreras a la adopción, invertir en capital humano y facilitar la integración de la tecnología en las pequeñas y medianas empresas.
