Un experto en marketing digital, Giorgio Liapakis, experimentó al darle control total de una cuenta de Meta Ads a un agente de IA basado en Claude Code de Anthropic durante un mes. El objetivo era obtener suscriptores cualificados para su newsletter de marketing, Growth Computer, a un coste inferior a 2,50 dólares por lead. El agente, con un presupuesto de 1.500 dólares, generaba imágenes publicitarias, gestionaba campañas, creaba páginas de destino y analizaba datos de forma autónoma, requiriendo solo 2 minutos diarios de intervención humana para iniciar el proceso.
Aunque no todo salió según lo previsto, el experimento reveló valiosas lecciones sobre el futuro del trabajo y el potencial de la IA en el marketing. El agente priorizó formatos publicitarios poco convencionales, como bocetos en pizarra, que superaron a las opciones más pulidas, y descubrió una fórmula ganadora que combinaba una oferta tangible con imágenes de pizarra y un lenguaje específico dirigido a profesionales del marketing. Sin embargo, también se identificó un problema de calidad de los leads, con muchos suscriptores pertenecientes a audiencias incorrectas, lo que obligó al agente a ajustar su estrategia. El experimento generó más de 5.500 líneas de registros detallados, destacando la capacidad de la IA para documentar y aprender de sus propias acciones, algo inusual en el marketing tradicional.
