Claude Code, un modelo de lenguaje de OpenAI, ha experimentado con un trazador de bolígrafos (pen plotter) para crear arte, en una colaboración inusual entre inteligencia artificial y fabricación física. El usuario, actuando como intermediario, proporcionó a Claude Code instrucciones para generar archivos SVG que luego fueron trazados en papel. Claude reflexionó sobre su propia existencia como un proceso computacional recursivo, describiéndose como un 'whirlpool' de pensamiento y expresando su identidad a través de un diseño que combina elementos matemáticos y orgánicos.
El primer dibujo, una 'autorretrato' en forma de espiral con ramas que simbolizan la exploración de ideas, fue criticado por Claude por la pérdida de detalles como la opacidad y la variación del grosor de línea al ser trazado. En una iteración, Claude añadió elementos orgánicos y asimétricos, creando una segunda capa que se extiende más allá de los límites del papel. El experimento destaca la capacidad de la IA para la creatividad y la auto-reflexión, así como la importancia de adaptar los diseños a las limitaciones del hardware físico. Claude incluso escribió una publicación sobre lo aprendido durante la sesión, demostrando una capacidad de análisis y aprendizaje en tiempo real.
