El huracán Isaias ha tocado tierra en el estado de Florida, Estados Unidos, generando inundaciones y vientos devastadores que han obligado a miles de personas a evacuar. La tormenta, que se debilitó a la categoría 2 con vientos de 110 millas por hora antes de golpear la península occidental de Florida el viernes por la noche, ha provocado que Florida, Alabama y Georgia declaren estados de emergencia. Los meteorólogos advierten de un oleaje de tormenta potencialmente letal que podría causar hasta 2,7 metros de inundación en algunas zonas.
Isaias es el primer huracán de la temporada atlántica en más de 30 años, un retraso atribuido a las condiciones de El Niño en el Pacífico. El centro de la tormenta se espera que se mueva hacia Alabama y la Valles de Tennessee el sábado y domingo. Hasta el viernes por la noche, los vientos de fuerza huracánica se extendían hasta 35 millas del centro, mientras que los vientos de tormenta tropical llegaban hasta 205 millas. Las autoridades han instado a los residentes a buscar refugio inmediato bajo una advertencia de viento extremo. Aunque cientos de miles de personas ya no tienen electricidad en el sureste, la prioridad es la seguridad civil. El presidente Donald Trump ha cancelado su asistencia a un partido de fútbol americano en Alabama para evitar el peligro. Simultáneamente, otros dos sistemas, el huracán Simon en México y la tormenta tropical Rachel en California, continúan afectando a Norteamérica.
