La gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, y el alcalde de la ciudad, Zohran Mamdani, acusaron este martes al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de retener el 40% de la financiación antiterrorista destinada al estado, así como 87 millones de dólares (unos 75 millones de euros) que la Administración adeuda desde hace un año. Hochul definió a Nueva York como «el objetivo terrorista número uno del país» y calificó la retención de «otra promesa rota» por parte de Trump, que se había comprometido a reponer el presupuesto. La gobernadora relacionó la medida con la política migratoria del presidente y afirmó que el Departamento de Seguridad Nacional, creado tras los atentados del 11 de septiembre, está bloqueando los fondos.
Por su parte, Mamdani concretó que el dinero reclamado no se destina a informes ni a estudios, sino a mantener operativos doce escuadrones de desactivación de explosivos, a la comunicación de emergencia del Departamento de Bomberos de Nueva York y a la respuesta ante posibles amenazas radiológicas. El alcalde consideró «inaceptable» que el Gobierno federal «deje a la ciudad más grande de la nación cargando sola con esta responsabilidad».
Las denuncias se producen a pocos días de la conmemoración del 25 aniversario de los atentados del 11-S, que dejaron más de 2.700 muertos en Nueva York. Hochul advirtió de que, si no libera los fondos, Trump estaría «traicionando a cada familia que perdió a alguien» en los ataques, así como a policías y bomberos.
