La gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, respondió en el podcast Decoder a Cody Wilson, creador de la primera pistola impresa en 3D, quien presentó la semana pasada una herramienta llamada «Hochulization» diseñada para alterar los hashes de archivos de diseños de armas y así burlar los sistemas de detección obligatorios en el estado. Hochul defendió la prohibición estatal de las armas impresas en 3D y advirtió a Wilson: «Dile a Cody que me adelantaré. No puedo estar siempre en la vanguardia cuando veo a alguien burlando intencionalmente una ley». La gobernadora argumentó que la normativa neoyorquina exige verificación de antecedentes, regulación y registro, y sostuvo que Nueva York registra una de las tasas más bajas de homicidios con armas en Estados Unidos.
Wilson anunció que planea aplicar la técnica a más de 200.000 archivos de diseños de armas alojados en su repositorio y abrir el código. La Electronic Frontier Foundation ha expresado su preocupación por la vigilancia digital que implicaría obligar a las impresoras 3D a incluir software censor. Hochul también admitió lagunas regulatorias —como el caso de una funda de lector electrónico en Kentucky con aspecto de arma— y vinculó el debate con la polémica en torno a las cámaras Flock, reconociendo la «ansiedad» social ante la vigilancia.
