HMD Global ha presentado el Nokia 300 Charge, un teléfono básico diseñado para captar a los usuarios jóvenes que buscan reducir su tiempo de pantalla mediante dispositivos de baja conectividad. Este lanzamiento responde a la creciente demanda de móviles 'no inteligentes' y resurge del interés por el Nokia 1100, un modelo que vendió 250 millones de unidades y se ha convertido en objeto de coleccionismo en 2026. El nuevo dispositivo incorpora una batería extraíble de 3.700 mAh, que permite una autonomía de espera superior a 40 días, además de carga inversa de 10 W para otros aparatos. Aunque recupera características clásicas como radio FM y ranura microSD, su principal limitación técnica es la dependencia exclusiva de redes 2G, lo que restringe su uso a regiones donde estas frecuencias siguen activas. La aparición de este modelo marca un intento de consolidar la corriente de los teléfonos básicos en un mercado dominado por la hiperconexión, ofreciendo una alternativa tangible a la desconexión digital.
