Historia de las alternativas al papel higiénico antes de su invención

Fuentes: Historia de las alternativas al papel higiénico antes de su invención

El papel higiénico tal y como lo conocemos es un invento reciente, con su primera venta empaquetada en Estados Unidos en 1857 por Joseph Gayetty. Durante décadas, el uso de periódicos, almanaques o catálogos en letrinas fue la norma por su bajo coste y la intimidad del acto. El rollo perforado, patentado por Seth Wheeler en 1871, cambió la dinámica al evitar el atasco de tuberías con materiales tradicionales. En Asia, la China utilizaba papel desde el siglo II a.C., con registros de uso para higiene en el año 589 y una demanda anual de 720.000 hojas en 1393. En Europa, el bidé surgió en Francia a finales del siglo XVII, mientras que los romanos empleaban el tersorium, un palo con esponja, o pessoi, trozos de cerámica, aunque su eficacia para la higiene personal ha sido cuestionada por arqueólogos. En contextos marinos y rurales, se usaban cabos deshilachados, cáscaras de coco o mazorcas de maíz. Hoy, la pandemia de 2020 y el apagón de 2025 en España reavivaron el debate sobre la dependencia de este producto, destacando la adopción del bidé en Japón, donde más del 80% de los hogares lo posee, como una alternativa más sostenible y duradera.