Un usuario relata en un foro que su Tesla Model X transmitió unos 2,6 GB de datos a Tesla al aparcar y conectarse a una red WiFi, sin que quedara claro qué información se enviaba. Tras comprobarlo, espera que desactivar los ajustes de telemetría y compartición de datos reduzca ese tráfico; de lo contrario, plantea la posibilidad de cambiar de coche. El hilo reaviva un debate más amplio sobre la privacidad en los vehículos modernos y enlaza con dos referencias críticas: una investigación de NBC News sobre empleados de Tesla que compartieron imágenes sensibles grabadas por las cámaras de los coches, y el informe Privacy Not Included de la Fundación Mozilla, que sitúa a los automóviles como la peor categoría de producto analizada en materia de privacidad.
En los comentarios, otros participantes comparten experiencias similares. Un propietario de un Kia EV6 describe cómo las actualizaciones remotas del sistema obligan a aceptar nuevos términos y condiciones para seguir usando funciones como el entretenimiento o los ajustes de seguridad, lo que en la práctica limita la capacidad de rechazar esos cambios. Otro usuario recomienda el Renault Scenic E-Tech, al que considera bien posicionado en el informe de Mozilla y con mejor calidad de construcción que un Tesla. También se recuerda el escándalo cuando varios fabricantes empezaron a vender datos de conducción a aseguradoras, lo que provocó subidas de primas y un fuerte rechazo público.
El hilo incorpora además reflexiones sobre la vigilancia como problema estructural de futuro y la necesidad de regular la recopilación de datos por parte de los vehículos conectados.
