Higiene cívica: por qué los datos masivos pueden volverse contra la ciudadanía

Fuentes: Civic Hygiene

La "higiene cívica" es un concepto que invita a reflexionar sobre la conveniencia de no construir tecnologías o bases de datos que, aun siendo útiles hoy, puedan ser utilizadas por un gobierno futuro con fines represivos. El texto parte de un experimento mental: si el Ejecutivo actual crease un registro con la sexualidad de cada ciudadano para planificar servicios sanitarios y escolares, parecería razonable. El problema surge cuando un gobierno hostil —el autor menciona a UKIP como ejemplo— accede a esos datos y los emplea para acosar o perseguir a minorías.

La preocupación no es teórica. El artículo enumera medidas recientes en el Reino Unido —el filtro web de Cameron, las cajas negras de los proveedores de Internet y la venta de historiales del NHS a entidades privadas— que, combinadas, permitirían a un gobierno malicioso causar un perjuicio grave. El experto en seguridad Bruce Schneier lo resume en una idea citada del Atlantic: "es una mala higiene cívica construir tecnologías que algún día puedan facilitar un Estado policial".

El argumento distingue entre registros difícilmente abusables, como la matrícula de vehículos, y otros intrínsecamente peligrosos, como un censo de creencias religiosas. La memoria de los dictators fascistas ilustra por qué levantar ficheros de identidad sexual, racial o religiosa es una invitación al desastre. La higiene cívica, concluye, no implica desconfiar del gobierno de turno, sino del siguiente.