HiddenLayer capta 100 millones de dólares mientras las empresas blindan sus despliegues de IA

Fuentes: HiddenLayer nabs $100M as enterprises rush to secure their AI deployments

HiddenLayer, startup de ciberseguridad para inteligencia artificial con sede en Austin, ha cerrado una ronda Serie B de 100 millones de dólares liderada por Delta-v Capital, con la participación de Ten Eleven Ventures, Morgan Stanley, M12 (Microsoft), Booz Allen Hamilton y otros inversores. La compañía, que protege modelos, agentes y flujos de trabajo de IA frente a ataques adversarios, inyecciones de código y manipulación, multiplicó por más de diez sus ingresos recurrentes anuales en el último año, situándolos en decenas de millones de dólares, con un 90% del crecimiento impulsado por nuevos clientes. Sus verticales principales son servicios financieros y grandes tecnológicas que desarrollan productos de IA, además de contratos con el Departamento de Defensa y la comunidad de inteligencia de Estados Unidos. Entre sus clientes figura un proveedor de modelos frontier con más de 700 millones de usuarios semanales, que el artículo identifica como OpenAI o Anthropic. El cofundador y CEO, Chris Sestito, explicó que la empresa ha extendido su oferta —descubrimiento, protección en tiempo de ejecución, simulación de ataques y seguridad de la cadena de suministro— para abordar la inyección de prompts, la manipulación de agentes y el uso malicioso de herramientas. Sestito destacó como prioridad el monitoreo en tiempo de ejecución, comparable al EDR tradicional pero aplicado a la IA, y advirtió sobre el riesgo de modelos de código abierto que ocultan otros modelos en su interior: HiddenLayer analiza cerca de 50 frameworks de archivos de IA para detectarlo. Gartner estima que el gasto en herramientas para asegurar la IA alcanzará 2.830 millones de dólares en 2026, un 83% más que en 2025, y casi 4.780 millones en 2027. La inyección se destinará a ventas, distribución, ingeniería y expansión a Europa y EMEA. Sestito reconoció que parte de su catálogo podría integrarse en plataformas de Microsoft, OpenAI o AWS, pero confía en que la infraestructura de IA evolucione hacia funciones de gobernanza más amplias.