Heinrich Schliemann y Troya: entre el hallazgo y el engaño

Fuentes: ¿Encontró Heinrich Schliemann la prueba definitiva de Troya o vendió una historia demasiado buena para ser cierta?T2

Heinrich Schliemann llegó a Hisarlik, en el noroeste de Turquía, convencido de que allí se alzaba la Troya descrita por Homero. El 15 de junio de 1873 culminó una campaña de excavaciones con picos, palancas y dinamita que sus biógrafos presentan como el descubrimiento del yacimiento, aunque el británico Frank Calvert llevaba años investigando el montículo y había indicado antes esa ubicación. Schliemann terminó atribuyéndose el mérito y desplazó a Calvert, que había aportado los estudios previos y el acceso al terreno.

El 31 de mayo de 1873 reunió joyas, vasijas y objetos metálicos a los que llamó Tesoro del rey Príamo. Diversas investigaciones posteriores indican que el conjunto procedía de estratos de la Edad del Bronce Antigua, al menos mil años anteriores a la hipotética guerra de Troya, y que varias piezas pudieron reunirse en distintos momentos para presentarse como un hallazgo único. Schliemann también aseguró que su esposa Sophia estaba presente, aunque ella se encontraba en Atenas, y sacó las piezas de Turquía sin cumplir el reparto fijado por el permiso, lo que obligó a un pago de 50.000 francos al Gobierno otomano en 1875.

Calvert publicó en 1874 un artículo anónimo en el que demostraba que la cerámica más profunda pertenecía a esa etapa antigua. Excavaciones posteriores a la muerte de Schliemann en 1890 localizaron cerámica de la Edad del Bronce Tardía en otra zona, confirmando que la capa más próxima a la Troya homérica estaba más arriba y que Schliemann la atravesó destruyéndola. Su hallazgo fue real, pero la identificación del estrato resultó errónea.