Joshua Miller, ingeniero de H-E-B, relata en el blog oficial de Haskell cómo la mayor empresa privada de Texas pasó de depender de mainframes COBOL a mantener cerca de un millón de líneas de Haskell en producción tras ocho años de migración. H-E-B, un minorista con más de 435 tiendas y una cadena de suministro que exige inventario en tiempo real, recogida en acera y entrega a domicilio, necesitaba sistemas más flexibles sin abandonar la fiabilidad de cuatro décadas de sistemas heredados. Haskell fue presentado por consultores como lengua franca para reemplazar la mayor aplicación mainframe de la compañía; el experimento derivó en múltiples sistemas críticos de cadena de suministro atendidos hoy por varios equipos.
Miller defiende Haskell como lenguaje empresarial por su capacidad para eliminar clasesenteras de errores en tiempo de ejecución, como excepciones por puntero nulo o confusiones de tipos, y por las herramientas de refactorización de GHC, que permiten iterar de forma ágil durante migraciones largas tipo strangler fig. La integración con sistemas legacy es otra baza: analizadores de copybooks IBM de anchura fija, una interfaz con C de primer nivel y librerías propias alrededor de simdjson (C++), ODPI-C de Oracle o MQ de IBM. Aunque la escasez de SDKs en Haskell implica mantener internamente las dependencias, Miller argumenta que se gana soberanía sobre los contratos y se evita la dependencia de proveedores.
El artículo también destaca el papel de Haskell como anfitrión de DSLs embebidos, mencionando Hydra, el framework de código abierto nacido en Uber que genera implementaciones equivalentes en Java, Python o Scala desde una fuente Haskell. En H-E-B se ha prototipado un DSL para cálculos financieros sensibles compartido entre equipos de Haskell, TypeScript y Java, y otro para esquemas JSON bidireccionales con encoding tagless final.
