Un equipo de arqueólogos del servicio arqueológico de París y el Instituto Nacional de Investigaciones Arqueológicas Preventivas ha descubierto un muro de piedra y madera bajo la isla de la Cité, en París. Este hallazgo, realizado durante la remodelación del hospital Hôtel-Dieu, ofrece una prueba material clave para resolver el debate histórico sobre la ubicación exacta de la Lutecia gala, el asentamiento de los parisii antes de la conquista romana. Julio César situó este pueblo en una isla del Sena, pero la falta de evidencia arqueológica en la isla de la Cité había mantenido la hipótesis en el limbo. La estructura, conservada en unos 20 metros, combina técnicas de fortificación galas de la Edad del Hierro y muestra huellas de un incendio intenso, con semillas carbonizadas y una punta de lanza gala. Los análisis de carbono 14 datan los restos entre el 200 y el 10 a.C., coincidiendo con el periodo de César. Aunque la función exacta del muro sigue por determinar, el Ministerio de Cultura francés ha anunciado nuevas excavaciones para precisar su construcción, destrucción y relación con el oppidum de los parisii. Este descubrimiento podría confirmar que la Lutecia se encontraba en el corazón de la actual capital francesa, cerrando un misterio de dos mil años.
