Arqueólogos han excavado en el yacimiento funerario de Baidala, en la región de Pavlodar (noroeste de Kazajistán, a unos 450 kilómetros de Astaná), una vivienda portátil sobre cuatro ruedas atribuida a los pueblos nómadas Kimek y Kipchak, que controlaron parte de la Gran Estepa Euroasiática entre los siglos IX y X. Se trata de una yurta —estructura circular desmontable típica de Asia Central— montada sobre una plataforma con cuatro ruedas, el primer ejemplo físico documentado de una 'casa con ruedas' mencionada hasta ahora solo en documentos e ilustraciones esquemáticas. Los investigadores creen que esta vivienda estaba reservada a élites y líderes políticos y que funcionaba como una auténtica casa, no solo como medio de transporte de enseres. Su localización en un contexto funerario abre la hipótesis de que la caravana cumpliera también un simbolismo sobre el viaje al más allá. En el mismo yacimiento se han recuperado sillas de montar, armas, joyas y textiles. Las excavaciones, enmarcadas en un proyecto arqueológico de dos décadas, continuarán durante agosto y septiembre, y el Gobierno kazajo ha planteado convertir el sitio en museo y centro cultural.
