Un equipo conjunto del CSIC y la Universidad de Milán ha descrito cuatro especies de jején hematófago (de la familia Ceratopogonidae) completamente desconocidas para la ciencia, identificadas durante muestreos en las marismas del Guadalquivir, en Doñana. En total, los investigadores localizaron ocho especies de este género, nunca antes documentado en Andalucía. Los jejenes son moscas diminutas —de unos dos milímetros— cuyas hembras se alimentan de sangre realizando pequeños cortes en la piel. A diferencia de los mosquitos, pican de día, viven en suelos arenosos, dunas y marismas y llevan millones de años presentes en Europa sin que se hubiera reparado en ellos en esta región. El hallazgo se produjo en el marco de la mayor operación de vigilancia entomológica desplegada en España, inicialmente enfocada en la búsqueda del mosquito transmisor del virus del Nilo. El descubrimiento ilustra la magnitud de la fauna invertebrada que aún pasa desapercibida incluso en enclaves tan estudiados como Doñana. Aunque los jejenes no transmiten enfermedades infecciosas, proliferaciones masivas de estas especies han provocado el cierre de tramos de playa en la costa toscana (Italia) y en Menorca, donde sus picaduras causan molestias generalizadas a bañistas y turistas.
