El sentido de giro de las aspas del ventilador de techo no es un detalle menor: determina si el aparato refresca en verano o redistribuye el calor en invierno, y elegirlos correctamente permite reducir el consumo eléctrico al complementar el aire acondicionado o la calefacción.
La mayoría de ventiladores de techo incorporan un botón con dos modos, verano e invierno, que invierte el sentido de rotación de las aspas. En verano, las aspas deben girar en sentido contrario a las agujas del reloj: el aire desciende sobre las personas y genera una sensación de frescor que ayuda a tolerar temperaturas más altas. En invierno, el giro es horario, a baja velocidad, y empuja hacia abajo el aire caliente que se acumula en el techo sin producir corrientes directas, lo que permite calentar la habitación con menos termostato.
El problema habitual es que los mandos a distancia solo disponen de un botón que alterna entre ambos modos sin indicar cuál está activo. Por eso conviene observar físicamente la dirección de las aspas tras pulsar el botón para confirmar que el ventilador trabaja en el modo adecuado. Usar el sentido correcto en cada estación puede traducirse en un menor uso del aire acondicionado y de la calefacción, con el correspondiente ahorro en la factura eléctrica.
