En 1960, la Armada de Estados Unidos llevó a cabo una operación histórica en la guerra submarina: el submarino nuclear USS Triton circunavegó el globo bajo el agua, demostrando que los sumergibles ya no dependían de la superficie para operar. La misión, bautizada como Operación Sandblast, confirmó la superioridad de la propulsión nuclear, que al no necesitar aire permitía a un submarino permanecer inmerso de forma indefinida. Hasta entonces, los submarinos empleaban motores diésel de respiración aérea y pasaban la mayor parte del tiempo en la superficie; en inmersión funcionaban con baterías de plomo y limitaban su velocidad a unos 10 nudos, frente a los 20 nudos en superficie.
El USS Triton (SSRN 586), con 447 pies de eslora, era el submarino más grande jamás construido en su época y también el más rápido. Diseñado como submarino de alerta radar para vigilar zonas remotas cerca de la Unión Soviética, partió del puerto de New London, Connecticut, el 16 de febrero de 1960 siguiendo una ruta inspirada en el explorador portugués Fernando de Magallanes. Completó la circumnavegación en 60 días, tras recorrer 26.723 millas náuticas, y regresó a New London el 25 de abril, con un total de 36.000 millas navegadas en 85 días. Durante la travesía solo emergió una vez, para evacuar a un tripulante enfermo. Además, lanzó botellas hidrográficas para estudiar las corrientes oceánicas y cartografió el fondo marino con sonar. El Triton fue dado de baja en 1968 y su vela se conserva en Benton, Washington.
