Hace 388 años, Galileo demostró por qué los gigantes humanos no podrían existir

Fuentes: 388 years ago, Galileo worked out why human giants can't exist—and explained a law of nature

En 1638, Galileo Galilei expuso en 'Diálogos sobre dos nuevas ciencias' un razonamiento geométrico que desmonta la posibilidad física de gigantes con forma humana. El argumento parte de una viga de roble: si se escala por un factor de 10, su sección transversal —y, por tanto, su resistencia— se multiplica por 100 (relación cuadrática), pero su volumen y su peso se multiplican por 1.000 (relación cúbica). Existe, en consecuencia, un tamaño a partir del cual la viga no aguanta ni su propio peso.

Aplicado al cuerpo humano, el principio es letal para cualquier gigante: sus huesos, asimilables a vigas, no pueden sostener una masa que crece más deprisa que su resistencia. Galileo concluye que un gigante solo sería viable con un material óseo más resistente o con huesos proporcionalmente más gruesos, como ocurre en elefantes, rinocerontes o hipopótamos. El mismo razonamiento explica por qué los animales grandes tienen extremidades proporcionalmente más robustas y por qué los insectos pueden caminar por paredes o sobre el agua: a esa escala, otras fuerzas —electrostáticas, tensión superficial— dominan sobre la gravedad.

La paradoja también afecta a los humanos miniaturizados, como los liliputienses de 'Los viajes de Gulliver'. Una persona reducida a un décimo tendría huesos 100 veces más débiles y pesaría 1.000 veces menos, por lo que podría saltar con facilidad alturas enormes en proporción a su tamaño.