El despliegue de Ruby on Rails en un servidor virtual privado (VPS) requiere la integración coordinada de múltiples componentes, desde el sistema operativo hasta la gestión de memoria. Este artículo técnico detalla el proceso paso a paso para configurar una infraestructura de producción robusta, destacando que el éxito depende menos de cada paso individual y más de la correcta interacción entre ellos. La guía comienza con la preparación del servidor Ubuntu 24.04, estableciendo un usuario de despliegue y configurando el firewall para limitar el acceso a solo los puertos esenciales (80 y 443). Se instala Ruby mediante rbenv y ruby-build, enfatizando la verificación de la ruta de ejecución para evitar fallos comunes de compatibilidad. La configuración de PostgreSQL se ajusta a la memoria disponible del VPS, utilizando autenticación por pares para simplificar la gestión en despliegues de una sola máquina. Puma se configura como servidor de aplicaciones con sockets Unix para reducir la latencia y mejorar la seguridad, mientras que Nginx actúa como proxy inverso para gestionar el tráfico y los activos estáticos. La seguridad se refuerza con certificados SSL de Let's Encrypt y la redirección forzada de HTTP a HTTPS. Para el procesamiento en segundo plano, se integra Sidekiq con Redis, asegurando que no consuma recursos críticos. Finalmente, se establece un sistema de monitoreo básico con rotación de logs y alertas de disco y memoria, garantizando la estabilidad operativa a largo plazo.
