Las autoridades de Guernsey han pedido a los residentes que rastreen a los avispones asiáticos en lugar de intentar matarlos, con el objetivo de localizar y destruir sus nidos primarios y proteger la biodiversidad de la isla y a las abejas melíferas. La especie invasora, llegada al sur de Francia en 2004 transportada en una carga de cerámica procedente de Asia, fue detectada por primera vez en Guernsey en 2017. Según el gobierno insular, las abejas constituyen de media el 39 % de su dieta. En lo que va de año se han capturado 205 reinas y se han destruido nueve nidos primarios en Guernsey y en la isla de Herm. La estrategia «Track Don't Trample» (rastrea, no aplastes) solicita a la población que fotografíe al avispón, anote la dirección en la que se desplaza y remita los datos a las autoridades para que los equipos especializados localicen los nidos. Annelotte Baas-Jehan, responsable de coordinación de especies invasoras, destacó la labor «increíblemente importante» del voluntariado. El gobierno advirtió de que los nidos pueden albergar hasta 2.000 avispones y expandirse rápidamente entre agosto y septiembre, por lo que pidió no intentar retirarlos y revisar setos y vegetación antes de podarlos.
