La Guardia Civil ha desarticulado una red criminal que organizaba la llegada de mujeres brasileñas embarazadas a Burgos para dar a luz y obtener la nacionalidad española. La investigación, que ya había detenido a tres hombres, ha incluido a una cuarta investigada, una mujer brasileña que actuaba como enlace y traductora. Esta última se personó voluntariamente en el juzgado de Villarcayo antes de ser detenida, a sabiendas de la búsqueda policial, y ha quedado en libertad con cargos, igual que los otros tres detenidos: dos hombres españoles y uno brasileño.
La trama consistía en captar a mujeres residentes irregularmente en Bélgica y otros países del norte de Europa, ofreciéndoles un servicio integral por entre 1.000 y 2.500 euros. Este coste incluía alojamiento en seis viviendas en Villarcayo y Medina de Pomar, traslados, traducción y gestión de documentos. Las mujeres, contactadas a través de redes sociales, llegaban en la última fase del embarazo; tras el nacimiento, obtenían la nacionalidad por presunción, lo que permitía la regularización administrativa de los progenitores. Además de favorecer la inmigración irregular, los investigados estaban acusados de falsedad documental por empadronar a migrantes en viviendas ajenas y de coacciones por forzar el abandono de dichas viviendas una vez que las mujeres habían tenido a sus hijos.
