Este extenso proyecto personal, iniciado en julio de 2023, analiza de forma sistemática la autenticidad, el rendimiento y la durabilidad de decenas de tarjetas microSD disponibles en el mercado, tanto de marcas reconocidas como de fabricantes genéricos. El objetivo es orientar al consumidor que busca tarjetas fiables por menos de 15 dólares entre 2024 y 2026.
El trabajo aborda tres ejes principales. En autenticidad, distingue entre tarjetas legítimas, "fake flash" (firmware reprogramado que oculta una capacidad real muy inferior a la anunciada) y "skimpy flash" (capacidad real ligeramente inferior a la indicada en la etiqueta). El autor cita ejemplos concretos, como una tarjeta Kioxia de 64 GB con 61,89 GB efectivos y una Lexar de 64 GB con 64,09 GB, una diferencia de casi 2,2 GB equivalente a unos 18 minutos de vídeo 1080p a 16 Mbps. En rendimiento, contrasta los resultados reales con las clases de velocidad definidas por la SD Association (Class 2/4/6/10, U1/U3, Video Speed Class 6/10/30/60/90 y Application Performance Class 1/2) para comprobar si cada tarjeta cumple las marcas que exhibe. En resistencia, mide cuántos datos pueden escribirse antes de que la tarjeta pierda fiabilidad o falle por completo.
El autor advierte de la proliferación de falsificaciones en marketplaces: tarjetas de 1 TB de marcas como SanDisk o Lexar cuestan entre 70 y 100 dólares, mientras que otras sin marca se ofertan desde 12,99 dólares. Las tarjetas falsas no siempre son inútiles: si se determina su capacidad física real, puede ajustarse la tabla de particiones, aunque su rendimiento y vida útil suelen ser inferiores. Todos los costes del proyecto corren por cuenta del investigador, que publica los datos brutos, una tabla interactiva de resultados y enlaces de apoyo en Patreon.
