La creación de fotografías para pasaportes y visas ha sido tradicionalmente un proceso burocrático que requiere cumplir con estrictos estándares de iluminación, fondo y tamaño. Una nueva herramienta digital permite automatizar este proceso mediante inteligencia artificial, ejecutándose íntegramente en el navegador del usuario sin necesidad de subir imágenes a servidores externos. El sistema funciona mediante un modelo de segmentación local que identifica la cara en la fotografía original, la recorta y la coloca sobre el color de fondo especificado por el documento oficial, manteniendo la integridad de la persona y sus atributos como gafas o vestimenta.
El proceso técnico se basa en la detección de rostro, disponible en navegadores como Chrome y Edge, que permite centrar automáticamente la cabeza dentro del rango de altura exigido por el país de destino. El usuario puede seleccionar entre múltiples plantillas de documentos, cada una con especificaciones precisas de ancho, alto, resolución y fondo. La herramienta permite exportar la imagen final en alta resolución (300 DPI) en formatos estándar como 4x6, 5x7 o A4, garantizando que las dimensiones en milímetros sean correctas para la impresión física. A diferencia de otras plataformas, este sistema no requiere registro, suscripción ni deja marcas de agua en la imagen final. La única conexión a internet necesaria es la descarga inicial del modelo de eliminación de fondo, lo que garantiza la privacidad total de los datos biométricos del usuario.
