Un desarrollador con dos décadas de experiencia en plataformas Apple ha publicado GridLion, una aplicación para macOS que recupera la navegación de escritorios virtuales en cuadrícula, una característica que el sistema operativo perdió con el lanzamiento de macOS Lion en 2011.
La historia comienza con macOS 10.5 Leopard, cuando Apple introdujo Spaces, una función que permitía organizar escritorios virtuales en una rejilla personalizable. El autor adoptó un diseño de 3x3 equivalente a nueve pantallas físicas: navegador en el centro, editor web encima, Xcode en la esquina superior izquierda, simulador de iOS debajo, y otras aplicaciones distribuidas en el resto. Con el paso de los años, esa disposición se convirtió en memoria muscular: saltar entre tareas requería una sola pulsación de tecla.
La situación cambió con macOS Lion, cuando Apple sustituyó Spaces por Mission Control, una versión que limita los escritorios virtuales a una fila horizontal única. El autor considera que este cambio destruyó la memoria espacial cultivada durante cinco años. Aunque surgieron alternativas como Total Spaces, dependían de modificar la protección de integridad del sistema o provocaban ralentizaciones.
También probó gestores de ventanas modernos como Yabai y Aerospace, pero explica que no se adaptan a su forma de trabajar: prefiere áreas dedicadas a una sola tarea, similares a puestos de trabajo completos, y no «ventanas sobre un escritorio».
La solución llegó tras descubrir InstantSpaceSwitcher, un proyecto que elimina la animación al cambiar entre espacios. Esto inspiró GridLion: un envoltorio ligero sobre los espacios nativos de macOS que los presenta visualmente como una cuadrícula navegable. Con ayuda de un modelo de lenguaje, completó un prototipo funcional en un día y, tras un mes de pulido, lanzó la versión definitiva. GridLion no crea escritorios virtuales nuevos ni los reordena: aprovecha la capacidad de saltar instantáneamente entre los espacios nativos (que siguen siendo una fila) y los proyecta como una rejilla, restaurando así la memoria espacial perdida hace catorce años. El artículo también aborda los obstáculos de permisos impuestos por las API restringidas de Mission Control, una de las razones por las que casi todas las soluciones similares han fracasado.
