Greg Brockman consolida el poder operativo en OpenAI tras la salida de ejecutivos clave

Fuentes: theverge.com, It's Greg Brockman's OpenAI now

Greg Brockman consolida el poder operativo en OpenAI tras la salida de ejecutivos clave

OpenAI atraviesa una profunda reconfiguración interna que ha colocado a Greg Brockman, cofundador y presidente de la compañía, como el verdadero centro de gravedad en las operaciones diarias. Aunque Sam Altman continúa como director ejecutivo, la salida masiva de altos ejecutivos durante los últimos meses ha expandido de manera significativa el radio de acción de Brockman, hasta convertirlo en el segundo al mando con autoridad prácticamente sobre toda la operación comercial.

El año ha sido especialmente convulso para la empresa. Según The Verge, OpenAI ha enfrentado un juicio sensacional contra su ex cofundador Elon Musk, una demanda de secretos comerciales interpuesta por Apple y un fuerte escrutinio público luego de que un modelo no lanzado de la compañía hackeara a otra empresa de inteligencia artificial. A esto se suma la preparación de su salida a bolsa y una cadena ininterrumpida de renuncias ejecutivas que comenzó a acelerarse con fuerza a partir de abril.

Solo en ese mes dejaron la compañía Bill Peebles, ex responsable de Sora; Kevin Weil, vicepresidente del área científica; y Srinivas Narayanan, director de tecnología de aplicaciones B2B. Por motivos médicos se apartaron la directora de marketing Kate Rouch y Fidji Simo, CEO de despliegue de AGI, quien entró en licencia en abril y confirmó su salida definitiva en julio. Las salidas continuaron en agosto con la renuncia de Denise Dresser, jefa de ingresos, tras apenas ocho meses en el cargo, y días después la de Brad Lightcap, antiguo director de operaciones que había sido reasignado a proyectos especiales.

Cada una de estas salidas ha tenido un efecto distinto, pero varias de ellas han ampliado directamente el poder de Brockman. Cuando Simo se ausentó por motivos de salud, Brockman asumió toda el área de producto, incluida la estrategia de la superaplicación de la compañía. Un mes después, tras una reorganización ejecutada para enfocar a OpenAI en el crecimiento de ingresos, Brockman recibió además el control del área conocida como scaling, lo que le otorgó autoridad sobre prácticamente toda la operación comercial. La salida oficial de Simo, producida semanas después de que OpenAI presentara confidencialmente su solicitud para salir a bolsa, consolidó definitivamente ese arreglo. De forma significativa, cuando Dresser anunció su partida, el comunicado oficial incluyó una cita de Brockman y no de Altman, en la que aseguró que la empresa construiría el sistema completo para hacer que la inteligencia artificial sea ampliamente útil para personas y negocios.

Para analistas consultados por The Verge, estos movimientos reflejan un giro estratégico hacia la búsqueda de ingresos de cara a la OPV, así como la necesidad de diferenciarse del rival Anthropic. Harrison Rolfes, analista senior de PitchBook, explicó que los cambios en el alcance de los ejecutivos suelen ser señales hacia dónde se dirige estratégicamente una compañía, y destacó que Brockman combina conocimiento técnico profundo con capacidad de escala y orientación comercial, lo que permite colapsar capas de toma de decisiones. Ross Carmel, socio de Sichenzia Ross Ference Carmel, añadió que centralizar el poder permite reducir algunos de los pagos salariales más altos y fortalecer el balance general de cara a una salida a bolsa, especialmente porque OpenAI estaría rezagada frente a Anthropic en ingresos. Carmel reconoció, no obstante, que aunque no es inusual ver dimisiones de ejecutivos antes de una OPV, la concentración de todas ellas en un período tan corto sí resulta atípica y podría generar alertas entre los inversores.

La historia entre Brockman y Altman no siempre fue de alineación total. En los primeros años de OpenAI, Brockman apoyó en ocasiones a Ilya Sutskever en decisiones difíciles sobre la dinámica de poder, cuestionando algunas de las ambiciones de Altman, aunque también le preocupaba que Musk pudiera aplastarlo. La relación cambió drásticamente en noviembre de 2023, cuando Altman fue destituido por la junta directiva: Brockman renunció de inmediato en solidaridad y comenzó a planificar un nuevo proyecto de inteligencia artificial junto a él. Desde entonces, ambos han parecido cada vez más alineados.

Brockman ha defendido públicamente los cambios. En una entrevista reciente con el programa Squawk Box de CNBC, sostuvo que no hay nada anómalo y que OpenAI ha atravesado distintas eras con diferentes equipos de liderazgo, agregando: «Soy una constante, Sam es una constante, y creo que somos más fuertes por esa resiliencia y diversidad».

El propio Brockman ha sido durante años el puente entre la investigación de OpenAI y sus productos comerciales. Ya en 2020 celebró el lanzamiento de GPT-3 y su API para desarrolladores como el primer sistema de inteligencia artificial de uso general con valor comercial inmediato. Más de cinco años después, esos productos no solo deben demostrar utilidad, sino también rentabilidad. Carmel señaló que, para que OpenAI tenga éxito y se diferencie de Anthropic, necesita hardware y productos de consumo que vender a los usuarios, algo que encaja con el perfil de Brockman.

El estado actual muestra a una OpenAI en transición acelerada hacia su OPV, con una estructura de liderazgo más concentrada y con Brockman como pieza clave en la estrategia de monetización y diferenciación frente a la competencia.