La localidad gaditana de Grazalema ha sido completamente evacuada tras la orden dada por las autoridades de la Junta de Andalucía, debido al riesgo inminente de corrimientos de tierra provocados por las intensas lluvias. El desalojo, anunciado por el alcalde Carlos García y el presidente Juanma Moreno Bonilla, afectó a los 1.500 residentes, quienes fueron trasladados a un pabellón deportivo en Ronda, con planes de buscar alojamiento en albergues y hoteles.
La medida preventiva se tomó tras la evaluación de geólogos, quienes alertaron sobre acuíferos colmados que podrían desencadenar movimientos de tierra. Aunque Moreno Bonilla minimizó la posibilidad de que el pueblo se hundiera, enfatizó el riesgo de fallas o agujeros que podrían ser catastróficos si ocurrieran con personas en sus hogares. Las precipitaciones en Grazalema han sido históricas, superando récords y convirtiendo a la localidad en una de las más lluviosas de España, acumulando casi 600 litros en un solo día. Paralelamente, se ha ordenado el desalojo masivo de unas 400 viviendas en Córdoba, ante la previsión de inundaciones similares a las de 2010.
