GrapheneOS ha implementado una corrección crítica para resolver una regresión severa en el árbol de controladores del kernel de Android 17 QPR1, que afectaba a los dispositivos Pixel y, por extensión, a su versión del sistema operativo. La actualización, lanzada el 15 de septiembre, introdujo problemas de rendimiento que provocaban atascos, retrasos y congelaciones completas bajo presión de memoria, lo que resultaba en la terminación de procesos esenciales. El equipo de GrapheneOS, que actualiza el firmware y los controladores para su distribución, ha aplicado el parche en su repositorio GitLab para estabilizar el sistema.
El incidente resalta la lentitud en la respuesta de Google ante las deficiencias de Android. Según los desarrolladores, el proceso de ingeniería de software y pruebas de Google está fragmentado, lo que ha extendido el tiempo medio para corregir problemas graves de dos a tres meses. En el caso de Android 17 QPR1, Google tardó entre cuatro y seis semanas en abordar las correcciones, lo que llevó a cancelar la actualización de seguridad para la serie Pixel 11 en septiembre de 2026. Mientras tanto, GrapheneOS ha explorado optimizaciones para reducir el uso de memoria en su función de inicio seguro, con el objetivo de liberar mejoras significativas antes de noviembre de 2026. Esta intervención técnica subraya la necesidad de soluciones independientes para garantizar la estabilidad y la seguridad en dispositivos que dependen de actualizaciones de Google.
