GPT-6 ha resuelto en menos de 20 minutos un desafío de seguridad conocido como HellGates, un reto de 32 bits diseñado por un desarrollador en 2025 y publicado en 2026. Este logro marca un hito en la capacidad de los modelos de lenguaje para superar barreras de seguridad complejas, tras un año donde tanto humanos como otros modelos de IA (Claude, ChatGPT, DeepSeek) fracasaron en intentar resolverlo. El desafío consistía en una CPU virtual personalizada, diseñada en VHDL con cifrado de memoria y múltiples capas de ofuscación, que resistía ataques de depuración y análisis de canales laterales. La arquitectura incluía 16 registros de propósito general y una memoria de 1 GB cifrada con el algoritmo TEA, utilizando claves dinámicas generadas por el estado de la CPU. Aunque el cifrado era débil y permitía ataques de canal lateral, el modelo logró identificar el tipo de cifrado, descifrar registros, re-cifrarlos y extraer la memoria completa. El autor del desafío, Zhuo Zhang, atribuye el éxito a la debilidad en la implementación del cifrado y la capacidad de GPT-6 para ejecutar el análisis de ofuscación. Este incidente resalta la evolución de las defensas de seguridad y la competencia entre la ingeniería humana y la inteligencia artificial en la criptografía.
