Google cerró el segundo trimestre de 2026 con ingresos de 119.800 millones de dólares, por encima de las previsiones de los analistas, pero su acción cayó tras anunciar un nuevo aumento del gasto de capital vinculado a la inteligencia artificial. La empresa destinó 44.900 millones de dólares a ampliar su infraestructura de IA en el trimestre, lo que, sumado a un flujo de caja operativo de 39.100 millones, dejó un flujo de caja libre de -5.800 millones, el primero en negativo de su historia.
Por segmentos, Search aportó 63.300 millones de dólares, Google Cloud 24.800 millones (un 23,8 % más que en el trimestre anterior), las suscripciones, plataformas y dispositivos 12.900 millones y la publicidad de YouTube 11.100 millones, esta última impulsada por la introducción de anuncios más largos. Google elevó además su previsión de capex anual para 2026 hasta los 205.000 millones de dólares, frente a los 180.000-190.000 millones anunciados con anterioridad y muy por encima de los 91.000 millones gastados en 2025. La compañía enmarca el incremento en la creciente demanda de sus servicios de IA y en la necesidad de seguir construyendo y operando los centros de datos que sostienen sus modelos.
