La Comisión Europea impuso a Google multas que superan los 1.000 millones de dólares por dos infracciones graves de la Ley de Mercados Digitales (DMA): 522 millones por favorecer sus propios servicios en Google Search frente a rivales en categorías como compras, hoteles y vuelos, y 488 millones por prácticas anticompetitivas en Google Play, como cobrar comisiones o impedir que los desarrolladores dirijan a los usuarios a ofertas más baratas fuera de su tienda. Google dispone de 60 días para corregir ambas conductas o se expondrá a sanciones diarias adicionales.
El caso, tercero de una serie tras las multas a Apple y Meta en abril —que jointlysuperaron los 700 millones de dólares—, sitúa a la UE en el centro de una creciente disputa comercial con Washington. Antes del anuncio, 25 legisladores republicanos pidieron a Donald Trump represalias mediante investigaciones comerciales que podrían traducirse en aranceles contra la UE o en restricciones al acceso de empresas europeas a tecnología estadounidense. También cuestionaron que Apple y Meta sean considerados guardianes bajo la DMA, dado que firmas chinas populares como Temu y AliExpress no están sujetas a las mismas obligaciones. Trump ya había amenazado con endurecer las restricciones comerciales contra la UE desde la primavera. Google puede recurrir la decisión ante los tribunales europeos.
