Google ha presentado Fitbit Air, una pulsera de fitness sin pantalla que pesa 5,2 gramos y se vende en España desde 99,99 euros, con envío a tiendas el 26 de mayo. La pulsera se enfoca en monitorizar actividad y sueño de forma continua, renunciando a notificaciones en la muñeca. Incorpora los mismos sensores que el Fitbit Charge 6: ritmo cardiaco, variabilidad cardiaca, saturación de oxígeno, temperatura cutánea y alertas de fibrilación auricular, con resistencia al agua hasta 50 metros. Su batería dura siete días y se carga por completo en 90 minutos; cinco minutos de carga cubren una jornada de uso.
Google acompaña el lanzamiento con tres familias de correas intercambiables, incluida una edición con Stephen Curry, y con tres meses de acceso gratuito a Google Health Premium. La compra de Fitbit por 2.100 millones de dólares en 2021 no había producido hasta ahora movimientos estratégicos destacados. El anuncio más relevante es la transformación de la app Fitbit en Google Health a partir del 19 de mayo, una actualización automática que simplifica la interfaz en cuatro pestañas —Hoy, Fitness, Sueño y Salud— y agrega datos de historiales médicos en EE.UU., de aplicaciones como Peloton y MyFitnessPal, y de dispositivos de terceros mediante Health Connect y Apple Health. Antes de fin de año, los usuarios de Google Fit también migrarán a Google Health. El asistente Health Coach, basado en Gemini, propone rutinas de entrenamiento, analiza el sueño y, solo en EE.UU., resume informes médicos. Google descarta usar los datos de salud para crear perfiles publicitarios.
