Google anunció el miércoles que cumplirá con los requisitos regulatorios impuestos por el Reino Unido, que obligan al gigante tecnológico a ofrecer a los editores una vía para excluirse de ser agregados en su búsqueda con inteligencia artificial. La medida se implementará mediante un nuevo interruptor en Google Search Console, el servicio gratuito que permite a los propietarios de sitios web gestionar su presencia en los resultados del buscador.
Una vez que un editor active la exclusión, su sitio no aparecerá en las funciones de búsqueda generativa de Google, como AI Overviews, AI Mode ni AI Overviews en Discover. Google probará inicialmente esta opción con un grupo reducido de editores británicos antes de extenderla a nivel global. La compañía aprovechó el anuncio para destacar que sus AI Overviews ya cuentan con más de 2.500 millones de usuarios activos mensuales y que AI Mode ha superado los 1.000 millones.
La Competition and Markets Authority (CMA) británica calificó la medida como un «hito mundial» y señaló que sitúa a los editores, incluidos los medios de comunicación, en una posición más sólida para negociar acuerdos de contenido con Google. La CMA designó a Google con «estatus de mercado estratégico» en octubre pasado y en enero empujó a la compañía a conceder esa capacidad de elección a los editores.
Además del interruptor de exclusión, Google deberá garantizar que el contenido de los editores se atribuya correctamente mediante enlaces claros. La decisión de un sitio de excluirse de las funciones de búsqueda generativa no se utilizará como señal de clasificación en la búsqueda tradicional. Para atenuar el posible impacto, la empresa presentará nuevas métricas en Search Console, con datos de impresiones y países donde aparecen sus páginas en respuestas de IA.
