Google paga 10 millones de dólares por los correos y chats de Spirit Airlines

Fuentes: Google pays $10M for Spirit Airlines emails, chats, documents, heise.de, theregister.comT3

Google pagará 10 millones de dólares por una masiva base de datos corporativos de Spirit Airlines, la aerolínea estadounidense de bajo coste que cesó su actividad a principios de mayo tras declararse en bancarrota por segunda vez en menos de un año. La transacción, que aún requiere la aprobación de un juez federal, incluye alrededor de 100 millones de correos electrónicos y 500 millones de chats de Microsoft Teams, además de documentos, hojas de cálculo, materiales de marketing, información de recursos humanos, documentos de gestión de proyectos, bases de datos financieras, auditorías y presentaciones, según una presentación ante el tribunal de quiebras de Nueva York.

Spirit Airlines se había consolidado como una de las aerolíneas más radicales del mercado estadounidense, famosa por ofrecer tarifas extremadamente bajas que permitían volar a pasajeros que no podían permitirse las tarifas de las aerolíneas tradicionales. La compañía entró en su segundo proceso de Capítulo 11 en agosto del año pasado con la intención de reestructurar su deuda y emerger en el verano siguiente. Sin embargo, los fuertes aumentos en los precios del combustible tras los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán y el cierre del estrecho de Ormuz impidieron la recuperación. Cuando las conversaciones de financiación y un plan de rescate del gobierno estadounidense fracasaron, la aerolínea no tuvo más remedio que capitular.

El destino de los activos de Spirit se está resolviendo ahora en los tribunales de quiebras. Google ganó una subasta en la que se impuso a la plataforma de contratación impulsada por inteligencia artificial Mercor, que ofreció 7,5 millones de dólares. De acuerdo con el expediente judicial firmado por Dylan Friesner, vicepresidente de PJT Partners y banco de inversión de Spirit, la base de datos no contiene información de identificación personal. Los datos serán anonimizados antes de la entrega, lo que significa que no estarán asociados a personas individuales y el comprador acepta no intentar reidentificar a los usuarios.

No obstante, la fuente alemana heise ofrece una visión algo más detallada del contenido. Según su revisión de la documentación judicial, el paquete incluye nóminas y registros salariales, expedientes de personal, ciertos datos de pasajeros, aproximadamente 30 millones de líneas de código fuente y software relacionado con la fijación de precios. Esta diferencia con la presentación de Axios, que señalaba que la operación no incluía perfiles de pasajeros ni información de programas de fidelización, sugiere que existen matices sobre qué categorías específicas de datos quedan dentro o fuera del acuerdo.

Un portavoz de Google confirmó la adquisición mediante un comunicado: "Adquirimos parte de un conjunto de datos empresariales de Spirit Airlines, que puede ser útil para mejorar nuestros productos y modelos de IA. No recibiremos ninguna información personal de este conjunto de datos. Cualquier dato que recibamos será rigurosamente depurado de cualquier información de identificación personal por un tercero antes de su recepción".

El movimiento de Google ilustra la creciente presión que experimentan las empresas de inteligencia artificial por conseguir datos de entrenamiento de calidad. El sector se encuentra bajo creciente escrutinio por presuntas prácticas irregulares en la obtención de contenidos, con numerosos procedimientos judiciales en marcha en Estados Unidos. Recientemente, Anthropic acordó pagar una multa de miles de millones de dólares en un caso de derechos de autor. Al mismo tiempo, se ha vuelto cada vez más frecuente que las empresas de IA adquieran datos internos de compañías fallidas para alimentar sus modelos con procesos empresariales reales.

Se espera que Google utilice los datos de Spirit como materia prima para el entrenamiento de grandes modelos de lenguaje, una práctica que se ha convertido en una tendencia entre los gigantes tecnológicos que buscan insumos masivos y diversificados. La operación, pendiente todavía del visto bueno judicial, podría sentar precedente sobre cómo se gestionan los activos digitales de empresas en liquidación y abre interrogantes sobre los límites éticos y legales del uso de información corporativa anonimizada para desarrollar sistemas de inteligencia artificial.

Si el juez federal aprueba la venta, Google obtendrá acceso a una de las mayores colecciones de datos empresariales internos jamais subastadas en un proceso de bancarrota, lo que podría acelerar significativamente el desarrollo de sus futuros productos de inteligencia artificial.