Google ha presentado oficialmente el Pixel Tag, su primer localizador Bluetooth propio, con el que busca competir en un mercado que Apple domina desde hace cinco años con el AirTag y en el que ya participan Samsung, Motorola, Xiaomi y Chipolo. Se trata de un dispositivo delgado con forma oblonga, disponible en un único color gris (denominado Fog por Google), fabricado en policarbonato y metal, con unas dimensiones de 46,1 x 28 x 5,4 milímetros y un peso de aproximadamente 11,8 gramos con la pila. Cuenta con certificación IP67, lo que le garantiza resistencia al polvo y al agua hasta un metro de profundidad durante 30 minutos, y funciona con una pila CR2032 que, según la compañía, ofrece una autonomía superior a un año.
El Pixel Tag se conecta a la red Find Hub, que Google lanzó hace más de dos años y que aprovecha la capacidad Bluetooth de los teléfonos Android repartidos por todo el mundo para triangular la posición de los objetos perdidos. Cuantos más móviles Android haya cerca del dispositivo, más precisa será la ubicación, y si el objeto está en movimiento, la señal se actualiza en tiempo real. Cuando el usuario se aproxima, puede guiarse hasta el dispositivo mediante un pequeño altavoz integrado o, si su teléfono es compatible, mediante una flecha en pantalla que aprovecha el chip de banda ultraancha (UWB).
Una de las principales apuestas del Pixel Tag es la combinación de UWB con Bluetooth 6.0 Channel Sounding, una tecnología que mide la fase de onda y el tiempo de vuelo para estimar la distancia con mayor precisión que las versiones anteriores, basadas únicamente en la potencia de la señal. Según The Verge, el Pixel Tag es solo el segundo dispositivo del mercado, junto al Moto Tag 2, en incorporar esta función. El UWB permite mostrar distancia y dirección, pero requiere teléfonos con chip específico; el Channel Sounding, en cambio, solo muestra distancia pero funciona con cualquier móvil o tablet con Bluetooth 6.0. Para aprovechar Channel Sounding, los usuarios necesitarán un Pixel 10 o posterior, mientras que la compatibilidad UWB estará disponible en cualquier modelo Pro desde el Pixel 6, ya que incluso en la nueva serie Pixel 11 el modelo base carece de este chip. Los Pixel Watch también son compatibles: desde el Watch 4 con Channel Sounding y desde el Watch 2 con UWB.
En cuanto al precio, la expectación generada por el anuncio se resolvió con cifras concretas: el dispositivo costará 29 dólares, o 99 dólares en un pack de cuatro unidades, exactamente el mismo precio que el AirTag 2 de Apple. Estará a la venta a partir del 11 de noviembre. El sensor incluye además un acelerómetro y un único botón que permite hacer sonar el teléfono si se ha perdido el móvil pero se conserva el Tag. Google también ha integrado compatibilidad con Gemini, su asistente de inteligencia artificial, lo que permite pedirle verbalmente que reproduzca un sonido en el altavoz del localizador. Para un uso básico, basta con cualquier móvil Android 9.0 o superior.
El contexto del lanzamiento es relevante. Google lanzó hace años la red Find Hub bajo la marca Find My Device, pero la decisión de no fabricar su propio hardware había permitido a Apple, Samsung y otros fabricantes aprovechar ese ecosistema sin competencia directa por parte del creador de la plataforma. Las pruebas realizadas por The Verge en 2024 indicaban que la red de Google, aunque mejorada progresivamente, seguía siendo menos precisa que la de Apple. La llegada del Pixel Tag, con su combinación de UWB y Bluetooth 6.0, busca precisamente cerrar esa brecha tecnológica y ofrecer una alternativa propia con la última generación de precisión en rastreo.
Quedan por despejar algunas incógnitas que Google no ha revelado en el momento del anuncio, como el precio en euros y la fecha concreta de disponibilidad en mercados europeos. Tampoco se han detallado opciones de personalización más allá del color gris, ni accesorios oficiales para enganchar el dispositivo a objetos, un punto en el que coincide con la filosofía minimalista del AirTag, que tampoco incluye enganches integrados. A partir del 11 de noviembre se podrá comprobar si el Pixel Tag consigue el respaldo del público que Apple logró con su localizador o si llega tarde a un mercado ya consolidado y con múltiples alternativas.
