Google ha confirmado oficialmente la fecha de presentación de su nueva familia de smartphones Pixel 11: el próximo 12 de agosto, en el evento Made By Google 2026 que se celebrará en Nueva York. Junto a los teléfonos, la compañía también desvelará el rumoreado Pixel Watch 5, su reloj inteligente de nueva generación. Así lo revela la invitación enviada por la compañía de Mountain View a periodistas especializados, en la que se muestra un dispositivo con acabados metálicos en tono dorado y el lema "Es la noche en la que llega la siguiente generación de Pixel".
Se espera que Google presente cuatro modelos: Pixel 11, Pixel 11 Pro, Pixel 11 Pro XL y Pixel 11 Pro Fold. En el apartado estético, los rumores apuntan a una evolución continuista respecto a la generación anterior, con las principales novedades concentradas en las funciones de inteligencia artificial. El acabado dorado del dispositivo mostrado en la invitación refuerza, no obstante, la apuesta de Google por un posicionamiento más premium, una tendencia creciente entre los fabricantes ante el encarecimiento de los componentes internos.
Ese encarecimiento se ha convertido en la gran amenaza para la gama. Shakil Barkat, vicepresidente de Dispositivos y Servicios de Google, ha reconocido públicamente que la subida sin precedentes del precio de la memoria ha cambiado las condiciones del mercado hasta el punto de que la compañía ya no puede seguir absorbiendo por completo el incremento de costes. Según datos de Morgan Stanley citados por Barkat, 1 GB de RAM ha pasado de costar 2,80 dólares en 2025 a 12 dólares en 2026, más de cuatro veces su precio anterior. TrendForce, por su parte, estima que el precio medio de la memoria LPDDR5X subió entre un 78% y un 83% solo durante el segundo trimestre de este año, una presión que ha obligado a otros fabricantes como Apple a encarecer sus productos o eliminar ciertas configuraciones de almacenamiento.
Las filtraciones recogidas por Dealabs y difundidas por 9to5Google dibujan un escenario de subidas generalizadas en Europa. Google eliminaría la opción de 128 GB de almacenamiento en toda la gama Pixel 11, de modo que tanto el modelo base como las versiones Pro partirán de 256 GB. El Pixel 11 más asequible costaría así 999 euros, frente a los 899 euros del Pixel 10, aunque duplicaría el almacenamiento. En el resto de configuraciones, los incrementos serían reales y podrían alcanzar los 100 euros en algunos modelos. Los precios filtrados quedarían así: Pixel 11 desde 999 euros (256 GB) hasta 1.129 euros (512 GB); Pixel 11 Pro desde 1.199 euros (256 GB) hasta 1.589 euros (1 TB); Pixel 11 Pro XL desde 1.399 euros (256 GB) hasta 1.789 euros (1 TB); y Pixel 11 Pro Fold desde 1.999 euros (256 GB) hasta 2.389 euros (1 TB). Según The Verge, el precio de la configuración de 256 GB se mantendría en línea con el de la generación anterior en el modelo base y el Pro, lo que matiza parcialmente la lectura de una subida generalizada.
El Pixel Watch 5 también sufrirá un encarecimiento. El modelo de 41 mm con Wi-Fi pasaría de los 349 dólares del Pixel Watch 4 a 399 dólares, mientras que la versión con conectividad LTE subiría de 449 a 499 dólares. La variante de 45 mm costaría 429 dólares en Wi-Fi y 529 dólares en LTE, lo que supone un incremento de 30 dólares respecto a la generación anterior.
Google ha asegurado que hasta ahora había intentado proteger al consumidor de las fluctuaciones de suministro, pero ha admitido que "las condiciones económicas han cambiado fundamentalmente". La compañía no descarta aplicar "ajustes dinámicos" en toda la familia Pixel en función de la situación del mercado, incluyendo productos ya disponibles, aunque confía en amortiguarlo mediante promociones, programas de renovación y servicios como Google One.
Todo apunta, por tanto, a una generación marcada por la inteligencia artificial y por la presión de unos costes de memoria que están redibujando los catálogos de toda la industria. La confirmación oficial de los precios llegará el 12 de agosto, cuando Google levante el telón de unos dispositivos que buscan consolidar su hueco en la gama alta en un contexto de mercado cada vez más exigente.
