El motor de búsqueda de Google con inteligencia artificial ha sido criticado por no proporcionar una respuesta clara sobre quién ganó la elección presidencial de 2020, un fallo que los usuarios atribuyen a una decisión activa de la empresa y no a un error técnico. A diferencia de otras elecciones, como las de 2016 o 2024, o de búsquedas realizadas desde fuera de Estados Unidos, el sistema de Gemini de Google se negó a confirmar el resultado oficial, mientras que la herramienta de la administración de Trump, America.gov, sí lo hizo correctamente. El autor del análisis señala que este comportamiento contrasta con la capacidad de los modelos para responder preguntas sobre elecciones futuras o mercados de apuestas, sugiriendo una priorización de la alineación política sobre la precisión factual. El texto argumenta que esta falta de control de calidad refleja una postura corporativa que cede ante presiones políticas autoritarias, citando la inacción de Google ante intentos de renombrar cuerpos de agua en Estados Unidos. Aunque el problema parece haberse resuelto temporalmente, el autor advierte sobre la degradación de la calidad de la información en la era de la IA y la necesidad de mantener la independencia del electorado frente a la manipulación algorítmica.
