El equipo de Godot, el motor de videojuegos open source, anunció el martes una actualización de su política de contribuciones para vetar casi por completo el uso de inteligencia artificial, ante el aluvión de pull requests aparentemente generados por IA. «La IA no puede asumir responsabilidades y no podemos confiar en que los usuarios intensivos de IA entiendan su código lo suficiente como para corregirlo», justificó el equipo de mantenimiento, que ya había calificado esas propuestas como «desmoralizadoras» a principios de año.
A partir de ahora, los contribuidores noveles —definidos como quienes tengan tres o menos pull requests aceptados— necesitarán permiso explícito de los maintainers para enviar nuevas funciones o refactors importantes. Además, las discusiones en los canales de contribución deberán ser entre humanos; solo se permitirán bots o agentes de IA para traducción entre idiomas. El uso de IA queda limitado a tareas menores (autocompletado, expresiones regulares o buscar y reemplazar) y, en caso de utilizarla, el autor deberá declararlo en la propia pull request. Cualquier contribución generada de forma autónoma o «vibe-coded» seguirá provocando un veto automático en el repositorio de GitHub.
La decisión llega en un momento en el que el «vibe coding» acumula episodios problemáticos, como bases de datos borradas o errores graves reportados en distintos proyectos. El presidente de Infosys, Nandan Nilekani, afirmó la semana pasada que la escritura profesional de software requiere más allá de la generación de código, ya que el contexto resulta clave en el desarrollo.
