Gobiernos de todo el mundo, como Australia y Francia, están prohibiendo el uso de redes sociales a menores de 16 años para mejorar su salud mental. Sin embargo, un estudio publicado en Frontiers in Developmental Psychology cuestiona esta medida. La investigadora clínica Monika Neff Lind y sus colegas analizaron la evidencia científica existente y concluyeron que no hay pruebas sólidas que respalden la eficacia de estos bloqueos. El análisis reveló que ningún experimento científico ha evaluado el impacto de las prohibiciones en adolescentes, y en los estudios con adultos los resultados son débiles o incluso perjudiciales, afectando la satisfacción vital y aumentando la soledad. Los expertos advierten que las prohibiciones podrían tener efectos contraproducentes, como la invasión de la privacidad, el uso de cuentas falsas y la exclusión de recursos importantes. Se insta a las autoridades a evaluar rigurosamente estos efectos antes de implementar más restricciones.
Gobiernos prohíben redes sociales a menores sin evidencia científica
