El Gobierno y varios socios parlamentarios han expresado su rechazo a la difusión íntegra de las agendas y los mensajes privados del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero con su secretaria Gertrudis Alcázar, aportados al procedimiento judicial del 'caso Plus Ultra' sin un expurgo previo por parte de la UDEF que descartase el material ajeno a la investigación. Fuentes de Moncloa han mostrado su "preocupación" por la "creciente frecuencia con que se producen filtraciones de información en el seno de causas judiciales en curso" y han subrayado que esos contenidos "vulneran la privacidad y los derechos de las personas afectadas". El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha calificado lo ocurrido como "un hecho gravísimo y escandaloso", y ha vinculado la difusión con la reciente condena al fiscal general del Estado por una filtración anterior. El portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, lo ha definido como una "barbaridad" y ha reclamado que se regule la figura del expresidente y la frontera entre influencia, asesoría y tráfico de influencias, además de pedir explicaciones a Zapatero. El PSOE, por su parte, ha denunciado una "cacería incompatible con las garantías que exige una democracia" y ha calificado la filtración de "escándalo mayúsculo". La defensa del expresidente socialista estudia ahora las acciones legales derivadas de esta difusión.
